|
|
|
Revista Iberoamericana Ambiente &
Sustentabilidad ISSN: 2697-3510 I e-ISSN: 2697-3529 I
Vol. 9, 2026 DOI: https://doi.org/10.46380/rias.vol9.e500 |
|
|||
|
|
|
|
||||
|
|
Manejo sustentable de tierras y seguridad alimentaria |
|
||||
|
|
|
|
||||
|
Caracterización y problemática
socioambiental ocasionada por cultivos de aguacate (Persea americana)
en Zapotlán el Grande, Jalisco, México. Characterization and socio-environmental
problems caused by avocado (Persea americana) crops in Zapotlán el Grande,
Jalisco, Mexico. Caracterização e problemas socioambientais
causados pelas culturas de abacate (Persea americana) em Zapotlán el
Grande, Jalisco, México. |
Digna Ahtziri
Carrillo González Universidad de
Guadalajara, México dignaahtziri.carrillo@gmail.com
Artículo científico
Enviado: 2/6/2025 Aprobado: 26/2/2025 Publicado: 28/2/2026
|
|||||
RESUMEN
En la presente investigación se abordan los efectos socioambientales que ha
ocasionado el cultivo de aguacate en el municipio de Zapotlán el Grande, estado
de Jalisco, México. Este cultivo tecnificado ha generado un impacto
significativo en el territorio al no existir una regularización por parte de
los gobiernos y al no controlar el crecimiento acelerado de estos monocultivos.
Por lo que fue necesario determinar la expansión comercial del crecimiento del
cultivo de aguacate y analizar el impacto que ha generado en los ecosistemas y
en la población. Para el estudio geoespacial, se aplicó la delimitación de las
unidades de fragilidad para caracterizar y determinar en qué áreas se localizan
los cultivos de aguacate según el nivel de fragilidad durante el período 2005 -
2023. Para logarlo, se cartografiaron las hectáreas con cultivo de aguacate, y
con ello se comprobó si dichas hectáreas se desarrollaron en zonas aptas o no,
según el nivel de fragilidad ambiental. Este proceso permitió profundizar en el
diagnóstico socioambiental para evaluar las consecuencias que estos cambios de
uso de suelo han traído consigo debido a la inadecuada gestión territorial.
Palabras clave: análisis geoespacial,
cultivo tecnificado, fragilidad, monocultivo, territorio.
ABSTRACT
This research addresses the socio-environmental effects caused by avocado cultivation in the municipality of Zapotlán el Grande, state of Jalisco, Mexico. This mechanized cultivation has generated a significant impact on the territory due to the lack of regulation by governments and the uncontrolled rapid growth of these monocultures. Therefore, it was necessary to determine the commercial expansion of avocado cultivation growth and analyze the impact it has had on ecosystems and the population. For the geospatial study, the delineation of fragility units was applied to characterize and determine in which areas avocado crops are located according to the level of fragility during the period 2005 - 2023. To achieve this, the hectares with avocado cultivation were mapped, and with this it was verified whether these hectares were developed in suitable areas or not, according to the level of environmental fragility. This process allowed for a deeper social-environmental diagnosis to assess the consequences that these land-use changes have brought due to inadequate territorial management.
Keywords: fragility, geospatial analysis, monoculture, technified cultivation, territory.
RESUMO
Na presente pesquisa abordam-se os efeitos socioambientais que o cultivo
de abacate tem causado no município de Zapotlán el Grande, estado de Jalisco,
México. Este cultivo tecnificado gerou um impacto significativo no território
por não existir uma regulamentação por parte dos governos e por não controlar o
crescimento acelerado desses monocultivos. Por isso, foi necessário determinar
a expansão comercial do crescimento do cultivo de abacate e analisar o impacto
que tem gerado nos ecossistemas e na população. Para o estudo geoespacial,
aplicou-se a delimitação das unidades de fragilidade para caracterizar e
determinar em quais áreas se localizam os cultivos de abacate segundo o nível
de fragilidade durante o período de 2005 a 2023. Para alcançá-lo, cartografaram-se
as hectares com cultivo de abacate, e com isso verificou-se se essas hectares
se desenvolveram em zonas adequadas ou não, de acordo com o nível de
fragilidade ambiental. Esse processo permitiu aprofundar o diagnóstico
socioambiental para avaliar as consequências que essas mudanças de uso da terra
trouxeram consigo devido à gestão territorial inadequada.
Palavras-chave: análise geoespacial,
cultivo tecnificado, fragilidade, monocultura, território.
INTRODUCCIÓN
En esta investigación se examinan los problemas socioambientales que ha
generado el cultivo de aguacate (Persea americana L.) en algunas zonas
rurales del estado de Jalisco, según su índice de fragilidad. Además, se evalúa
el crecimiento y expansión en las últimas décadas debido a la demanda
agroindustrial a nivel global. Este tipo de agroindustrias se ha convertido en
el foco central para la explotación de tierras y satisfacer las necesidades que
se generan en el continente euroasiático y en países como Estados Unidos.
De acuerdo con Saldaña y Cota (2022), las naciones con mayor desarrollo
económico y tecnológico suelen establecer sus actividades agrícolas en regiones
con condiciones geográficas favorables y disponibilidad de mano de obra a bajo
costo, lo que incrementa sus márgenes de ganancia. Esta tendencia se
intensificó con la implementación de políticas agrícolas orientadas a la
modernización del campo, mediante la incorporación de innovaciones tecnológicas
y programas de mejoramiento genético de semillas y árboles, con el propósito de
elevar la productividad y la calidad de los productos obtenidos.
Por su parte, la Asociación Nacional de Comercio Exterior (2023) señala
que el impacto de dichas innovaciones tecnológicas ha sido considerable en la
economía global. En 2023, las exportaciones de aguacate registraron un
incremento del 12.5% en comparación con el mismo periodo del año anterior,
destacando como principales destinos los Países Bajos, Estados Unidos y España.
Sin embargo, estas exportaciones requieren de especificaciones rigurosas
para el cumplimiento de las normas que cada uno de los países compradores
requiere para su venta. Lo que ha ocasionado que los países exportadores
busquen alternativas rápidas para abastecer la demanda, las cuales han traído
consigo ciertas complicaciones en el ambiente, así como en la salud de los
habitantes y modificación en la dinámica poblacional.
El cultivo de aguacate genera diversos impactos ambientales, ya que,
según Recamier (2024), su producción ha contribuido a la degradación de zonas
forestales y a la pérdida de biodiversidad debido al elevado consumo de agua,
lo que ha derivado en la transformación de comunidades locales y en la
reducción de áreas boscosas.
Asimismo, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y
la Agricultura (FAO, 2024) advierte que este cultivo se asocia con
problemáticas ambientales como la escasez hídrica, inundaciones, incremento de
temperaturas y estrés térmico, además de fenómenos como granizadas, vientos
intensos, disminución de polinizadores, erosión del suelo y la propagación de
plagas y enfermedades.
Por ello, esta investigación se enfoca en una estructura que va desde el
contexto mundial hasta lo particular. Donde se aborda la correlación entre el
proceso metodológico para detectar y delimitar las unidades espaciales de la
fragilidad ambiental, y el crecimiento del cultivo de aguacate. Este proceso
contribuye a mejorar la planificación territorial y la toma de decisiones, pues
se encarga de buscar soluciones eficientes desde los establecimientos de la
sustentabilidad.
Contexto general: Principales países en la producción de aguacate
Saldaña y Cota (2022) señalan que el continente americano se ha
consolidado como el principal productor y exportador de aguacate, siendo sus
mayores compradores países de Europa, China, Estados Unidos y Canadá. En
particular, el mercado estadounidense ha adquirido gran relevancia gracias a
las estrategias de marketing que destacan los beneficios naturales del fruto,
lo que ha provocado una creciente sobredemanda del producto.
De acuerdo con el Instituto Interamericano de Cooperación para la
Agricultura (2021), el aguacate se cultiva actualmente en más de sesenta
países, entre los que destacan México, Chile, República Dominicana, Indonesia,
Perú, Colombia y Estados Unidos. En conjunto, estas naciones concentran más del
60% de la producción mundial del fruto.
En el caso de Colombia, Sánchez-Jiménez y Ángel-Osorio (2022) advierten
que la expansión del cultivo de aguacate en las últimas tres décadas ha estado
marcada por experiencias productivas caracterizadas por la incertidumbre y la
falta de planificación, pues muchas de ellas surgieron como respuestas
improvisadas al auge del mercado internacional, sin el respaldo de políticas
públicas estables y sostenibles.
En cuanto a Chile, Guevara et al. (2021) destacan que las
condiciones climáticas favorables han impulsado el desarrollo del cultivo, lo
que ha generado una alta demanda tanto a nivel nacional como internacional y,
con ello, importantes beneficios económicos. Para el año 2017, la superficie
cultivada alcanzó las 29 289 hectáreas, concentrando el 95% del área total
entre las regiones de Coquimbo y Metropolitana, con especial predominio en
Valparaíso.
Respecto a Perú, Felles-Leandro y García-Bendezú (2022) reportan que las
exportaciones de aguacate alcanzaron las 558 514 toneladas en 2021, con un
valor comercial de 1 089 millones de dólares, lo que representó un incremento
del 35% en volumen y del 43% en valor en comparación con 2020. Estas cifras
reflejan un crecimiento sostenido durante la última década, con una tasa
promedio anual de 10.5% entre 2001 y 2018.
Tanto Colombia, Chile y Perú se han posicionado globalmente como los
principales países en América Latina en la producción de aguacate, el cual es
exportado a Europa, Asia y Estados Unidos (este último como el mayor consumidor
a nivel mundial). Sin embargo, para el caso de México, particularmente
Michoacán y Jalisco, se han posicionado como los estados con mayor producción
de aguacate a nivel nacional.
México en la producción mundial de aguacate
En los últimos años, el cultivo de aguacate ha adquirido una relevancia
significativa a nivel mundial. De acuerdo con Figueroa-Figueroa et al.
(2024), México concentra alrededor del 30% de la producción global, lo que ha
impulsado una expansión acelerada y, en muchos casos, descontrolada de este
cultivo dentro del país.
El Consejo Nacional Agropecuario, citado por Cruz et al. (2020),
señala que México se posiciona como el principal exportador de aguacate a nivel
mundial, aportando el 35.9% del volumen total comercializado. Actualmente,
Estados Unidos es el principal comprador del aguacate mexicano, ya que
alrededor del 75% de sus importaciones provienen de México, lo que representa
cerca del 58% de las exportaciones nacionales. En el país, la superficie
cultivada alcanza las 177 000 hectáreas, de las cuales aproximadamente el 85%
se localizan en el estado de Michoacán.
Por su parte, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (2024)
reporta que, durante los primeros meses de 2024, las exportaciones mexicanas de
aguacate ascendieron a 654 297 toneladas, cifra que representa una disminución
del 8.9% (equivalente a 64 095 toneladas) en comparación con el mismo periodo
de 2023. Sin embargo, Recamier (2024) advierte que, si bien México se ha
consolidado como el principal exportador de este fruto, dicha expansión ha
dejado una importante huella ecológica en los territorios de Michoacán y
Jalisco, debido a la fragmentación de los bosques provocada por la ampliación
de las áreas de cultivo.
Estados como Michoacán y Jalisco, se han convertido en el eje central
para la producción. Ante esta situación, el estudio se enfoca en análisis
mediante la fragilidad ambiental, el crecimiento del cultivo de aguacate en el
periodo de 2005 al 2023 y las consecuencias que este ha traído consigo en el
municipio de Zapotlán el Grande, Jalisco.
Situación actual en Zapotlán el Grande Jalisco
Según Macías (2015), el aguacate es una especie con una notable
capacidad de adaptación a diferentes entornos geográficos. En el caso de
Jalisco, el clima frío favorece su desarrollo, ya que contribuye a una
producción más eficiente y ayuda a mantener las plagas bajo control.
De acuerdo con datos del Instituto de Información Estadística y
Geografía de Jalisco (2020), para ese año se registraban 31 649.64 hectáreas
destinadas al cultivo de aguacate en el estado, de las cuales la Región Sur
concentraba cerca del 70% de la superficie total. En particular, el municipio
de Zapotlán el Grande contaba con 5 031.9 hectáreas, equivalentes al 21.04% de
la producción estatal.
Posteriormente, Hurtado (2023) informó que, para 2023, la superficie
dedicada al cultivo de aguacate en Jalisco aumentó un 8% respecto al año
anterior, alcanzando las 29 589 hectáreas. En el mismo periodo, el Instituto de
Información Estadística y Geografía de Jalisco (2020) señaló que Zapotlán el
Grande se consolidó como el municipio con mayor extensión de plantaciones de
aguacate en el estado, con 6 816.73 hectáreas, superando a San Gabriel y
Tuxpan.
MATERIALES Y MÉTODOS
Área objeto de estudio
El municipio Zapotlán el Grande políticamente se localiza en la región Sur
del estado de Jalisco. Geográficamente se ubica entre las coordenadas
19º34’12’’ y 19º46’00’’ de latitud Norte y 103º23’00’’ a los 103º38’00’’ de
longitud Oeste, a una altura promedio de 1 580 metros sobre el nivel del mar (figura
1). La cabecera municipal está enclavada a una altura de 1 530 metros
sobre el nivel del mar. Colinda con un total de seis municipios: al Norte con
Gómez Farías; al Este con Tamazula de Gordiano; al Sureste con Zapotiltic; al
Sur con Tuxpan; al Suroeste con Zapotitlán de Vadillo y al Oeste con San
Gabriel. El municipio tiene una superficie de 295.29 kilómetros cuadrados
(Secretaría General de Gobierno, 2025).
Figura 1 Localización del municipio Zapotlán el Grande.
Fuente. Elaborada por la autora, con datos
del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (2020).
Fragilidad ambiental
Para realizar el cálculo de fragilidad ambiental de
Zapotlán el Grande, se implementó el proceso metodológico de la guía para la
elaboración del Programa del Ordenamiento Ecológico Local, de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial de
Jalisco (2020). Para el proceso cartográfico, se utilizaron capas
vectoriales sobre la geomorfología, uso de suelo y edafología extraídas de
INEGI del año 2020.
Para la elaboración del proceso, fue necesario clasificar
cada uno de sus atributos de acuerdo con el grado de fragilidad correspondiente
según lo establecido en la guía. A estos atributos se les asignó un valor
numérico, para después procesarlos en formato ráster y realizar la
operación correspondiente. La metodología refiere que las variables cuentan con
un nivel de fragilidad diferente, de acuerdo con las condiciones naturales,
pues algunas son más propensas al deterioro y degradación ambiental.
Es decir, las capas se ponderaron del 1 al 5, siendo el 1
el valor con menor fragilidad y 5 el de mayor fragilidad (1 muy bajo, 2
bajo, 3 medio, 4 alto y 5 muy alto). Las cuales
se clasificaron de la siguiente manera:
Tabla 1 Ponderación
de atributos de la capa de uso de suelo.
|
Atributo |
Fragilidad |
Valor |
|
Bosques |
Alta |
4 |
|
Vegetación secundaria |
Alta |
4 |
|
Pastizal inducido |
Media |
3 |
|
Tular |
Muy alta |
5 |
|
Agricultura |
Muy baja |
1 |
|
Urbano |
Muy baja |
1 |
Fuente: Elaborada por la autora.
Tabla 2 Ponderación
de atributos de la capa geomorfológica.
|
Atributo |
Fragilidad |
Valor |
|
Estructura volcánica |
Alta |
4 |
|
Sierra |
Alta |
4 |
|
Lomerío |
Muy alta |
5 |
Fuente: Elaborada
por la autora.
Tabla 3 Ponderación
de atributos de la capa edafológica.
|
Atributo |
Fragilidad |
Valor |
|
Litosol |
Media |
3 |
|
Fluvisol |
Muy alta |
5 |
|
Gleysol |
Muy alta |
5 |
|
Regosol |
Alta |
4 |
|
Cambisol |
Alta |
4 |
|
Feozem |
Baja |
2 |
|
Andosol |
Muy alta |
5 |
Fuente: Elaborada
por la autora.
Una vez concluido el procesamiento, las capas se
convirtieron a formato ráster para realizar la suma (traslape de capas)
con la calculadora ráster. Se utilizó la fórmula de la suma algebraica
que corresponde al factor de fragilidad de la vegetación más el factor de
susceptibilidad de erosión. Es decir, la suma de la capa de usos de suelo
+ geomorfología + edafología (sin importar el orden al momento de
utilizar la calculadora). Cabe señalar que este proceso se realiza en formato ráster
debido a que el sistema trabaja a nivel de pixeles en forma de una malla
cuadriculada, y cada cuadro de le otorga el número correspondiente.
La información ejecuta una interpolación de capas, donde
se une la numerología correspondiente de cada uno de los valores asignados por
cada pixel. Es decir, los códices y valores de 1 (fragilidad muy baja)
se integran con el resto de la numeración de 1. La numeración 2 (fragilidad
baja) se operan las intercesiones con el resto de los códices 2, para el
caso de los valores 3, 4 y 5 se realiza el mismo proceso. Al interpolarse estos
códices, logra que se identifique y delimite espacialmente el territorio para
generar las unidades de fragilidad ambiental.
Para la digitalización de los cultivos de aguacate, se
utilizó el software de Google Earth para detectar los cultivos en el
período 2005 - 2023. Cabe mencionar que se implementó dicho programa debido a
su efectividad para localizar las áreas con aguacate y la disposición de las
imágenes georreferenciadas para la ejecución del proceso.
RESULTADOS
En la zona Sur de Jalisco, Zapotlán el Grande es uno de los principales
municipios que se dedican a la exportación de aguacate; pero su cultivo ha
ocasionado, con el paso del tiempo, una problemática ambiental importante. Si
bien, se habla de un monocultivo sustentable, su crecimiento durante las
últimas dos décadas ha permeado de forma significativa, debido a las formas de
producción. Cabe destacar que esta sustitución por monocultivos ha desplazado a
cultivos tradicionales como maíz (Zea Mays L.), caña de azúcar (Saccharum
officinarum L.) y frijol (Phaseolus vulgaris L.), así como las
áreas naturales (suelos desnudos), donde actualmente el aguacate se ha figurado
como el cultivo principal en el municipio.
Es decir, para el año 2005 en la zona únicamente se localizaban 21 ha de
aguacate, para el 2010 tuvo poco crecimiento con un total de 736 ha. Pero a
raíz de la demanda a nivel global, para el año 2015 el cultivo tuvo un
crecimiento importante, alcanzando las 2 705 ha. Esta aceleración provocó que
las condiciones en el municipio fueran aptas para que el aguacate se desarrolle
de forma adecuada y que cumpla con los estándares de la demanda mundial. Sin
embargo, este crecimiento ha ido en aumento pues en 2017 ya existían un total
de 5 611 ha, las cuales crecieron de forma sumamente gradual para el 2023 con
16 980 ha como se muestra en la figura 2.
Figura 2 Crecimiento del cultivo de aguacate del año 2005 al
2023.
Fuente: Elaborado por la autora.
Este crecimiento motivó la realización de un análisis geoespacial para
detectar si estas áreas con aguacate se encuentran en zonas susceptibles a la
fragilidad ambiental. De acuerdo con los resultados obtenidos en el municipio
el grado de fragilidad que predomina es la media con 9 418.73 ha, después la
fragilidad baja con 9 346.62 ha y muy baja con 7 124.35, mientras que los
rangos más bajos son la fragilidad muy alta y alta con 459.78 y 437.83 ha,
respectivamente (figura 3).
Figura 3 Hectáreas de cultivo en unidades de fragilidad ambiental.
Fuente: Elaborada por la autora.
De acuerdo con estos datos y lo citado en Dávila (2011), espacialmente se
puede observar que los cultivos de aguacate se localizan en áreas con muy baja
fragilidad lo que implica que las condiciones
ambientales la convierten en unas zonas para el desarrollo de cualquier tipo de
actividad humana, siempre y cuando se tomen las medidas pertinentes para
mitigar, reducir, eliminar o potenciar los impactos ambientales, como se
representa en la figura 4 y tabla 4.
Figura 4 Cultivos de aguacate en unidades de fragilidad ambiental.
Fuente: Elaborada por la autora con datos
vectoriales de INEGI (2020).
Sin embargo, estos parámetros sugieren que se tomen las medidas necesarias
para su desarrollo, lo cual no ha sido propio, pues el cultivo presenta algunas
deficiencias en su forma de producción debido a la gran cantidad de agua que
requieren para el mantenimiento de los árboles. Además, esta producción ha
ocasionado la sobreexplotación y degradación de los suelos, que, en un futuro
no muy lejano, estos suelos quedarán debilitados y no serán aptos para
introducir otro tipo de cultivo para la alimentación como el maíz y el frijol.
Tabla 4 Categorías de la fragilidad ambiental.
|
Grado |
Característica |
|
Muy baja |
La
fragilidad ambiental muy baja refiere a que las condiciones ambientales son aptas
para el desarrollo de cualquier, siempre tomando las medidas obligatorias. |
|
Baja |
La
fragilidad baja sugiere que las condiciones ambientales son aptas para la actividad
agrícola. Es decir, continuar con la misma dinámica de uso de suelo o se
puede permitir una modificación, siempre y cuando se tomen las medidas
adecuadas y sea factible. |
|
Media |
La
fragilidad media, supone las áreas con características adecuadas para el
desarrollo de la actividad humana, siempre y cuando estas no supongan un
peligro latente para el ambiente, sino que es prevenir los desastres
ecológicos. A este nivel, no se permiten los cambios de usos de suelo a lo
que existe actualmente. |
|
Alta |
La
fragilidad alta comprende que los factores ambientales son frágiles para el
desarrollo de nuevas actividades. Por lo que se recomienda implementar
acciones que reduzcan la vulnerabilidad y el riesgo en estas áreas. |
|
Muy alta |
La
fragilidad muy alta corresponde a que las condiciones ambientales no son
aptas para el desarrollo de la actividad humana. Pues estas presentan
elementos sumamente frágiles y limitantes, por lo que no se permiten cambios
o ejecución de actividades que puedan ocasionar daños en el medio natural. |
Fuente: Elaborada por la autora con datos de Dávila (2011).
Cabe destacar que las zonas con fragilidad alta, muy alta y media no son
factibles para que el cultivo se desarrolle, pues son altamente vulnerables y
cualquier tipo de actividad en dichas zonas podría alterar aún más las
condiciones ambientales y traer consecuencias tanto para los ecosistemas como
para la población. De igual forma, en las zonas con fragilidad media, que son
las de mayor predominancia en el municipio, se reúnen ciertas características
que podrían ser factibles, pero se impide el cambio de uso de la tierra, y las
áreas protegidas deben ser utilizadas como zonas de amortiguamiento. Como tal,
el aguacate no es apto para estas áreas.
Ante esta situación se deben tomar ciertas estrategias, pues espacialmente
en la figura 3 se puede apreciar como el cultivo poco a poco se ha
desplazado hacia las aéreas con fragilidad media. Esta forma de producción
requiere de regulaciones concretas, donde se especifique que estas nuevas
formas de trabajo no han sido las más adecuadas.
Por otra parte, los fertilizantes que se requieren, a pesar de ser
orgánicos, las grandes cantidades utilizadas generan impactos negativos tanto
en los ecosistemas como en la salud de los habitantes. El exceso de estos
fertilizantes es capaz de contaminar las aguas superficiales y subterráneas.
Además, la población se ha visto afectada debido a la aplicación de productos
químicos y al mal uso de otras sustancias peligrosas, incrementando las
afecciones respiratorias.
Aunado a lo anterior, estos cambios en los usos de suelo a cultivos
tecnificados como lo es el aguacate inciden en el clima local, especialmente en
variables como la humedad, distribución de los vientos a nivel de piso y la
temperatura. Por otra parte, los paisajes del municipio se han convertido en
paisajes monocromáticos sin variedad de texturas, formas y coloraciones. En
otras cuestiones también se han visto perjudicados los acuíferos locales, se ha
modificado el relieve y los flujos laminares de agua pluvial, así como la
compactación de los suelos.
Además, el crecimiento del cultivo ha provocado su desplazamiento hacia las
áreas boscosas del Complejo Volcán Nevado Colima. Asimismo, al requerir grandes
cantidades de agua, se han colocado ollas agrícolas para la captura de agua de
lluvia como una supuesta fuente de suministro, pues otra de las problemáticas
es la gestión del abasto de agua para las comunidades aledañas al complejo
volcánico (figuras 5, 6 y 7).
Figura 5 Ollas agrícolas.
Fuente: Fotografía de Carlos Suárez (2023).
Figuras 6 y 7. Cultivo en zonas de ladera del
complejo volcánico.
Fuente: Fotografía de Carlos Suárez (2023).
DISCUSIÓN
La agricultura
convencional y extensiva orientada a la exportación se ha convertido en una de
las principales causas del deterioro ambiental, especialmente por el cambio de
uso de suelo y la disminución de los recursos hídricos disponibles
(Ruíz-Sevilla y Ortiz-Paniagua, 2021). En las últimas décadas, este modelo
productivo se ha centrado en el establecimiento de monocultivos, como el del
aguacate, que han generado importantes repercusiones tanto ambientales como
sociales. En este sentido, Arias et al. (2018) señalan que la producción
mundial de aguacate ha mantenido un crecimiento promedio anual del 4.1% desde
2010, impulsado principalmente por la creciente demanda de los consumidores en
Europa y Estados Unidos.
Desde una perspectiva
ambiental, el rápido incremento en el consumo de aguacate ha implicado un uso
intensivo del recurso hídrico, ya que cada árbol requiere en promedio 70 litros
de agua de 2 a 3 veces por semana. Lo que equivale a más de tres veces el
volumen necesario para un naranjo (Citrus × sinensis L.) y catorce veces
el requerido para una planta de tomate (Solanum lycopersicum L.).
Además, este cultivo contribuye a la pérdida de biodiversidad y, debido a que
los frutos suelen transportarse a largas distancias en cámaras de
refrigeración, su huella de carbono es considerable (Food Empowerment Project,
s.f.).
En cuanto al costo
humano, Gavito et al. (2022) advierten que el uso de agrotóxicos en los
cultivos está directamente relacionado con una mayor incidencia de enfermedades
como el cáncer entre los trabajadores agrícolas. La exposición a estos
compuestos afecta no solo a quienes los aplican sin protección adecuada, sino
también a las comunidades cercanas, ya que los contaminantes pueden desplazarse
por el aire y el agua más allá de las zonas de cultivo.
Por otro lado, Álvarez
(2021) menciona que, según el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Ecuador,
el monocultivo de aguacate se ha promovido como una alternativa para fortalecer
la economía campesina, al ofrecer precios accesibles en el mercado local. Sin
embargo, aunque este modelo ha generado beneficios económicos para los
principales países productores, las ganancias se concentran principalmente en
grandes empresas, sin distribuirse de manera equitativa entre los pequeños
agricultores. Esta desigualdad económica, junto con los impactos ecológicos y
sociales asociados, convierte al crecimiento del cultivo de aguacate en un tema
de alta controversia.
La organización
internacional GRAIN (2023) advirtió que el cultivo de aguacate ha generado
múltiples consecuencias ecológicas y sociales derivadas de la sustitución de
cultivos, tanto a nivel global como local. En México, este fenómeno se ha
evidenciado principalmente en los estados de Michoacán y Jalisco, donde
actualmente Michoacán concentra el 75% de la producción nacional y Jalisco el
10%. Esta concentración ha provocado una profunda degradación ambiental,
caracterizada por la destrucción de extensas áreas boscosas que, debido al
lento proceso de regeneración, no pueden ser reforestadas mediante prácticas
sostenibles. Además, se reportan problemáticas sociales como la extorsión a
productores, la imposición de “impuestos” por parte de grupos delictivos y el
desplazamiento forzado de comunidades campesinas que se han visto obligadas a
abandonar sus tierras.
En el caso de Jalisco,
Leal (2021) destaca que uno de los principales conflictos asociados al cultivo
es la alta demanda hídrica de los árboles de aguacate, la cual ha ocasionado el
agotamiento de pozos y acuíferos locales. A esta situación se suma la degradación
del suelo, otro de los impactos negativos derivados de la expansión del
cultivo. Carrillo (2019) documenta que, en municipios del Sur del estado, como
Zapotlán el Grande, se han presentado casos de desvío de agua potable, tala
clandestina, disminución de los mantos acuíferos, pérdida de
fauna—particularmente de abejas— y extracción desmedida de agua subterránea.
Ante este panorama, el
análisis de la fragilidad ambiental se plantea como una herramienta clave para
mejorar la gestión territorial y orientar la toma de decisiones hacia una
producción agrícola más sostenible. Este tipo de estudios permite identificar zonas
vulnerables y comprender la capacidad del entorno para resistir y recuperarse
frente a perturbaciones naturales o inducidas por la actividad humana (Rosso et
al., 2021).
A pesar de que el
cultivo de aguacate en Zapotlán el Grande se desarrolla en áreas aptas para su
crecimiento, el incremento exponencial del cultivo ha sido impulsado por la
alta demanda internacional, y ha limitado la capacidad del suelo para
regenerarse y mantener su equilibrio ecológico. En este sentido, Andrade et
al. (2010) subrayan la importancia de incorporar la planificación
territorial como parte de las decisiones sobre el uso del espacio, de modo que
la información espacial generada sirva como un recurso estratégico para
fortalecer los sistemas ecológicos, económicos y sociales bajo un enfoque de
desarrollo sostenible.
CONCLUSIONES
El desarrollo del cultivo de aguacate, en las últimas décadas ha dejado una
huella importante en los cambios de uso de suelo y en el territorio en términos
ecológicos y sociales. Si bien se ha hecho mención que dichos cultivos se
producen de forma sustentable, esto se he convertido en un tema controversial,
debido a que las formas de producción. Ante esta situación, el análisis de la
fragilidad ambiental abrió un panorama interesante referente a los cambios en
el territorio municipal y las posibles consecuencias que pueden llegar a
surgir.
En cuanto a la problemática ambiental, se encontró que la degradación y
compactación de suelo, reducción en los mantos acuíferos y aguas subterráneas,
paisajes monótonos y pérdida de la biodiversidad son algunos de los factores
negativos, que se han hecho presentes en el municipio.
Por un lado, se demostró que los cultivos de aguacate se encuentran en
áreas de muy baja fragilidad, lo que no supone un riesgo latente en las áreas
cultivadas. Sin embargo, la tendencia del crecimiento del aguacate demuestra
que su reciente desplazamiento es hacia las áreas boscosas del municipio.
Dichas áreas presentan una fragilidad muy alta, por lo que no es apto el
desarrollo del cultivo.
Gracias al análisis espacial, se apreció que si estos cultivos siguen en
crecimiento acelerado en un corto plazo invadirán zonas con fragilidad alta y
muy alta, con el objetivo de abastecer la demanda global, sin importar las
consecuencias que esto traiga consigo. Asimismo, se evaluó que el cultivo de
aguacate se está desplazado hacia áreas con fragilidad media, que si bien, son
zonas que permiten ciertos cambios, estos cambios no han sido la mejor
estrategia, porque no se han tomado las medidas necesarias para no generar un
impacto negativo en el ambiente y la sociedad.
Este análisis cartográfico brindó una estructura complementaria para
conocer y gestionar el territorio de forma adecuada. Es decir, sí se requiere
realizar algún tipo de cambio en los usos de suelo, primero es necesario
evaluar cómo se va a ejercer esta dinámica. Aunque las áreas sean óptimas para
el desarrollo, no significa que se pueda implementar cualquier tipo de
actividad, sino que se debe formular formas de trabajo que sí cumplan con la
base de la sustentabilidad y exista un equilibrio entre lo ecológicos, lo
económico y lo social.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Álvarez, J. J. (2021). Análisis de la
producción de aguacate en el Ecuador y su exportación a mercados
internacionales en el periodo 2008 al 2018 [Tesis de grado, Universidad Técnica de Machala]. https://acortar.link/PNrlh9
Andrade, B., Arenas, F. y Lagos, M. (2010). Incorporación de criterios de fragilidad ambiental y riesgo en la
planificación territorial de la costa de Chile central. Revista de Geografía
Norte Grande, (45), 5-20. https://acortar.link/d3qJ2Y
Arias, F., Montoya, C. y Velásquez, O. (2018). Dinámica del mercado mundial
de aguacate. Revista Virtual Universidad Católica del Norte, (55),
22-35. https://acortar.link/ohNaBL
Asociación Nacional de Comercio Exterior. (2023). Informe de
exportaciones de aguacate Hass 2023. Dirección de
Asuntos Económicos. https://acortar.link/19D03C
Carrillo, D. A. (2019). Implicaciones territoriales en el paisaje por el
cambio de uso de suelo en la microcuenca La Difunta, ladera nororiente del
Complejo Volcán Nevado Colima (2000 al 2018) [Tesis de maestría no
publicada, Universidad de Guadalajara].
Cruz, D. F., Caamal, I., Pat, V. G., Gómez, A. A. y Espinoza, L. E.
(2020). Posicionamiento internacional del aguacate (Persea
americana) producido en México. Revista Mexicana de Agronegocios, 47,
561-571. https://acortar.link/hYyJ7j
Dávila, G. H. (julio 2011). El método Dávila & McDonald (I) par a la
estimación de la fragilidad ambiental del territorio: El caso de la cuenca del
río Toro, Costa Rica. Ponencia presentada en el XIII Encuentro de Geógrafos
de América Latina, San José, Costa Rica.
Felles-Leandro, D. y García-Bemdezú, S. (2022). Factores físicos y técnicos
que influyen en el rendimiento del cultivo orgánico de aguacate (Persea
americana Mill.) en Perú. Chilean Journal of Agricultural & Animal
Sciences, 38(3), 243-258. https://acortar.link/rSuhvR
Figueroa-Figueroa, D. K., Ramírez-Dávila, J. F., Antonio-Némiga, X., &
Serrato-Cuevas, R. (2024). Modelo espacial de
áreas potenciales para plantaciones de aguacate en el Estado de México. Revista Mexicana de Ciencias Agrícolas, 15(5), e3515. https://acortar.link/mJP0Db
Food Empowerment Project. (s.f.). El problema
con los aguacates. https://acortar.link/dy959v
Gavito, M. E., Merlín-Uribe, Y., Astier Calderón, M., Villamil-Echeverri,
L. y Armendáriz Arnez, C. (2022). Manual de manejo de coberturas en huertas
de aguacate. Universidad Nacional Autónoma de México. https://acortar.link/UUG1A1
GRAIN. (2023). Aguacates de la ira. Colectivo por la autonomía. https://acortar.link/6yAijT
Guevara, W., Hidalgo-Alcázar, C. y Rojas, J. (2021). Análisis de la
agroindustria chilena del aguacate (palta) en el mercado internacional. Chilean
Journal of Agricultural & Animal Sciences, 37(1), 54-64. https://acortar.link/8iknpT
Hurtado, R. (31 julio de 2023). Jalisco aumenta 40% hectáreas para
aguacate. Milenio. https://acortar.link/drvoad
Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2020). Biblioteca digital de mapas. https://www.inegi.org.mx/app/mapas
Instituto de Información Estadística y Geográfica de Jalisco. (2020). Estudio
técnico del aguacate del estado de Jalisco. https://acortar.link/tSwgDJ
Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura. (2021). Informe anual 2021 del Instituto Interamericano de
Cooperación para la Agricultura. https://acortar.link/Xmpru2
Leal, C. (2021). Proyecto de plantación
de 7 ha de aguacate en el término municipal de Castro Marim (Portugal) [Trabajo de grado, Universidad Politécnica de Madrid]. https://acortar.link/EgLnm6
Macías, A. (2015). La agroindustria del aguacate en el sur de Jalisco.
Editorial Universitaria.
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. (2024). Ripe for
change: adapting avocado production to a changing climate. Sustainable Tropical Fruits, No. 4. https://acortar.link/zveLrz
Recamier, M. (2024). El drama de la expansión del aguacate en México:
Amenazas a la biodiversidad y comunidades locales. https://acortar.link/9ViIFU
Rosso, M., Pérez, A. K., Méndez, Y., Tavera, H., Cárdenas, J., Martínez, M.
A. y Torres, S. (2021). Análisis de la fragilidad ecosistémica como estrategia
para la estimación del riesgo asociado a la contaminación atmosférica en el
Alto San Jorge, Colombia. Cuadernos de Geografía: Revista Colombiana de
Geografía, 31(2), 303-323 https://acortar.link/6YR4Bf
Ruíz-Sevilla, G., & Ortiz-Paniagua, C. F. (2021). Implicaciones de la
producción de aguacate en el balance hídrico desde una perspectiva de los
Sistemas de Información Geográfica (SIG), 2011-2019. Revista CIMEXUS, 16(2), 11-35. https://acortar.link/QDgahc
Saldaña, M. G. y Cota, R. (2022). Principales
efectos socioambientales del cultivo agroindustrial de aguacate en San Gabriel,
Jalisco. Contexto Latinoamericano. Horizontes Territoriales, 1(1),
1-28. https://acortar.link/20Tq9y
Sánchez-Jiménez, W. y Ángel-Osorio, J. (2022). Tendencias económicas y
agroambientales del monocultivo del aguacate Hass en Colombia. Libre Empresa,
19(1), 67-80. https://acortar.link/TitGb7
Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. (2024). Escenario mensual
de productos agroalimentarios. Dirección General del Servicio de
Información Agroalimentaria y Pesquera. https://acortar.link/gx9F0o
Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial de Jalisco. (2020).
Ordenamiento Territorial Ecológico. https://acortar.link/ybE7Ar
Secretaría General de Gobierno. (2025). Zapotlán el Grande es un municipio de Jalisco de la Región Sur del estado de Jalisco. https://acortar.link/IQp5Ed